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Olga Romanova contra el sistema judicial ruso: sumarios amañados y amnistías impostoras

Me enteré de la sentencia de mi marido un mes antes de que un juez lo dijera ante la Corte Presnensky […]. Los jueces y fiscales del sistema judicial ruso ni siquiera se esfuerzan en fingir que existe justicia. Es habitual que llegue alguien poderoso y mande encarcelar a quien quiera.

1983. Olga Romanova contra el sistema judicial ruso - sumarios amañados y amnistías impostoras

Plaza de Bolotnaya, lugar de encuentro de manifestantes contra la corrupción en Rusia.

Este el comienzo de la carta abierta que publicó la periodista Olga Romanova explicando el proceso judicial que llevó a su esposo, Alexei Kozlov, a una pena de cuatro años. La condena, fruto de una causa manipulada, le llevó a fundar una asociación que agrupa a  esposas de presos en circunstancias similares. Bajo el nombre de Rus Sidyashchaya, (Russia Behind the Bars en inglés y traducido al castellano como Rusia entre rejas) lleva años luchando para sacar de prisión a opositores acusados, principalmente, de crímenes económicos en una acción destinada a desmontar la ya de por sí débil sociedad civil rusa. Mientras, el Kremlin continúa la tradición de aprobar unas amnistías demandadas por distintos estamentos de la sociedad pero dirigidas a mantener en la cárcel a presos incómodos. Las amenazas sufridas durante los últimos años no solo no han amilanado a sus miembros sino que han servido para obtener mayor difusión y apoyo.

Este es el segundo de una serie de tres artículos (ver: Esto es lo que te espera en una colonia penal rusa) sobre la situación del sistema judicial en Rusia, en los que se describen las condiciones de los reclusos en las colonias penales, la situación del sistema y el perfil de los presos políticos que cumplen condena.

El desencadenante

En junio de 2013 Alexei Kozlov sale de prisión después de cumplir una condena de cuatro años. Entre medias, salió y regresó a la colonia penal donde cumplió su condena por fraude fiscal. Durante ese tiempo entre rejas tuvo tiempo a crear un blog donde contaba su historia y reflexionaba acerca de su situación personal pero fue en el momento de su ingreso cuando comenzó a gestarse el proyecto de Olga Romanova, su esposa.

Vyacheslav Lebedev, presidente del Tribunal Supremo de Rusia [Foto: Agent001 vía WikimediaCommons].

Vyacheslav Lebedev, presidente del Tribunal Supremo de Rusia [Foto: Agent001 vía WikimediaCommons].

Russia Behind the Bars nació como una asociación fundada por esposas de presos con el objetivo de aclarar las causas judiciales que llevaron a la cárcel a sus maridos. Romanova comenzó a unir a decenas de esposas que no sabían dónde acudir ante una situación de desamparo. Las fundadoras de la asociación empezaron creando redes para facilitar productos básicos a los presos (como comida o productos para la higiene personal) y mejorar la comunicación con ellos para más tarde ir subiendo el listón de sus objetivos. Con el tiempo se han ido uniendo personas que no guardan una relación directa con los propios presos.

Amnistía deseada y necesaria

En Rusia, las amnistías son práctica común desde la época zarista, soliendo coincidir con fechas conmemorativas. La última ha sido la amnistía aprobada por la Duma, cámara baja rusa, con motivo del 70 aniversario del Día de la Victoria sobre la Alemania nazi. El indulto, sancionado el pasado mes de abril, debía ser materializado en los siguientes seis meses y favorecería a una potencial población reclusa de hasta 400.000 personas. Sin embargo, esta noticia, lejos de ser acogida con algarabía, fue recibida por Russia Behind the Bars con cautela y escepticismo: dos meses después tan sólo un millar de presos habían sido excarcelados, aunque fuentes gubernamentales apuntan a la excarcelación de 2.200 personas. En cualquier caso, el número estaría muy lejos de lo prometido por el gobierno.

Este último indulto ha venido apoyado por las instituciones penitenciarias, que son muy conscientes de que la población reclusa supera ampliamente la capacidad de las cárceles. Rusia es, después de China y los Estados Unidos, el país con más presos en el mundo. Esto hace que las condiciones de los presos no sean las adecuadas y que el personal penitenciario se vea desbordado.

Fiscales volando por libre

Explicado el escenario, ¿por qué no se ha puesto en libertad a más presos?, ¿acaso las órdenes de Putin no son cumplidas? La realidad es que cada caso ha de ser supervisado por el fiscal que lo lleve, lo cual no solo ralentiza el proceso sino que les deja margen para tomar una decisión última. Además, en el poder judicial ruso, parte de la corrupción está muy centrada en ir tapando los errores de los compañeros, lo que dificulta la celeridad de los procesos.

Fotografía 2 (izquierda): El presidente Vladimir Putin y el primer ministro Dmitri Medvédev [Foto: Russavia vía WikimediaCommons].

El presidente Vladimir Putin y el primer ministro Dmitri Medvédev [Foto: Russavia vía WikimediaCommons].

En opinión de Olga Romanova, las reformas impulsadas hace ya más de un lustro por Dmitri Medvédev –entonces presidente ruso y ahora primer ministro– no se llegan a cumplir por la corrupción estructural que domina el sistema judicial, donde los sobornos y los abusos están a la orden del día, como demuestra el hecho de que se supiera, con meses de antelación, la sentencia sobre el caso de su esposo.

Penetrar en un ambiente hostil

Poco a poco se van consiguiendo pequeñas victorias para allanar el camino hacia un sistema judicial más justo. Uno de esos avances ha sido conseguir levantar el tabú que suponía hablar sobre corrupción y conseguir que los presos ofrezcan su testimonio, del cual se beneficiarán muchos. De hecho, algunos de los mayores escollos para sacar adelante el proyecto eran su escasa visibilidad y la poca organización que había alrededor de la comunidad.

Por otro lado están las amenazas nada veladas que han ido recibiendo los integrantes del proyecto. El pasado verano, Romanova tuvo que ver en la cadena de televisión NTV, afín al gobierno, como el presentador Oleg Protasov la acusaba de apoyar a facciones radicales ucranianas. Por si el mensaje no quedaba claro, dijo durante la emisión del mensaje:

Olga Romanova, quiero decirte que estés donde estés, estés con quien estés, quienquiera que [insulto] te esté protegiendo, te van a encontrar y romper en pedazos.

Siendo esta la vez que más lejos se ha llegado, no conviene olvidar otros tipos de presiones como congelar las cuentas, intimidar por redes sociales o entorpecer la labor como periodista.

Una indispensable y sólida sociedad civil

Fuera del espacio simbólico, quedan por aclarar arrestos injustificados y las causas por las que se dictan sentencias; y pruebas que son desplazadas o directamente falsas. Todo en lo que se va trabajando ayuda a construir una sociedad civil crítica con el sistema, un elemento fundamental en cualquier país democrático. Lo que pretende la asociación liderada por Olga Romanova es consolidar el Estado de Derecho a través del cambio del sistema judicial, manteniéndolo independiente de presiones externas y corrupciones internas.

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Autoría: Ricardo Lenoir

Fuente: unitedexplanation.org

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Esta entrada fue publicada en 15/11/2015 por .
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